Boiling Point (3-4x Jugatsu / San tai Yon x Jujatsu, Takeshi Kitano, 1990)

El otro día vino Kitano a mi casa. Empezó a gritar; ya sabéis como se pone, parpadeando furibundamente con el ojo izquierdo por ese tic tan chulo que tiene. Que si no me había visto su filmografía, que si no hacía críticas de sus películas, ese tipo de cosas. Yo me justifiqué en que había estado atrapado en el cine viendo Avatar. Así supo perdonarme y nos pusimos a ver una de sus pelis.

Boiling Point es otra película de Yakuzas de Kitano. Sin ser ni de lejos la mejor, concluimos en que es un buen ejemplo de lo que es su cine y una en la que se pueden ver la mayor parte de sus huellas de enunciación. Estamos ante cine de autor. Un autor que te viene a dar la chapa si no ves sus películas.

Sin llegar al grado de contemplación de la posterior Sonatine (1993) ni al trepidante ritmo de Brother (2000), es como una previsión de las dos vertientes de su cine. Kitano escribe su guión y se la suda completamente aquello de “introducción, nudo y desenlace”. La estructura formal (permitidme una frase manida) brilla por su ausencia.

Así que sí, sale gente jugando en la playa, igual que en Sonatine. ¿Por qué esto no es aburrido? ¿Por qué me imagino a este hombre revolcándose de risa en la sala de montaje? Kitano encuentra algo en el juego, algo divertido en ver a adultos divirtiéndose como lo hacen los niños. Uno queda hipnotizado y sin darse cuenta le pasan los minutos. Mientras, contempla a unos japoneses lanzarse una pelota.

Sobre la violencia, pasa algo parecido que con Tarantino. Al que por cierto no dejo entrar en mi casa por pesado. Bueno, a lo que iba, a los dos les encanta la calma antes de una explosión de violencia. Mientras Quentin se regodea en diálogos raretes, Takeshi se parte él solo con las situaciones absurdas que preceden a estos estallidos. Uno se queda atónito con este segundo caso, que no requiere tanta atención como el primero y permite el paso del estupor… sí, esto en cierto modo… resulta divertido.

En cualquier caso, una vez más, Kitano se hace esperar. Hasta que no aparece él en pantalla, uno no disfruta realmente. Y Kitano, como Bogart o John Wayne, siempre es Kitano. Su personaje aterra y divierte; pega tiros pero también reparte collejas sin parar.

Boiling Point contiene todo esto de manera clara. Como añadido, algún momento de fotografía sublime (algo que tampoco suele fallar en su cine) y un final que deja perplejo.

Kitano agazapado en el jardín de tu urbanización, esperando el momento propicio para obligarte a ver sus películas

Nota: 6/10. Sin ser lo mejor de Kitano, entretiene sin problemas. Takeshi, vuelve cuando quieras.

Anuncios

~ por pejake en 27 diciembre 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: